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Calculadora de VAN y TIR

Calcula el Valor Actual Neto y la Tasa Interna de Retorno de un proyecto de inversión, con el plazo de recuperación descontado y la tabla de flujos año a año.

Qué calculan el VAN y la TIR

Son las dos herramientas estándar para decidir si un proyecto de inversión merece la pena. Sirven para cualquier cosa que tenga un desembolso hoy y unos ingresos repartidos en el tiempo: comprar un local para alquilar, montar un negocio, cambiar la maquinaria de un taller o instalar placas solares.

La idea de fondo: un euro de hoy no vale lo mismo que uno de dentro de cinco años

Todo esto se apoya en una única intuición. Si te ofrecen 1.000 € hoy o 1.000 € dentro de cinco años, prefieres hoy: podrías invertirlos, o simplemente porque la inflación erosiona lo que comprarás con ellos.

Descontar es traducir un importe futuro a euros de hoy. La tasa de descuento es el precio de esa traducción y representa lo que exiges a tu dinero.

El VAN

El Valor Actual Neto suma todos los flujos futuros traídos a euros de hoy y le resta la inversión inicial:

VAN = −Inversión + Σ Flujoₕ / (1 + tasa)ⁿ
  • VAN positivo: el proyecto genera más valor del que exiges. Crea riqueza.
  • VAN cero: rinde exactamente lo que pides, ni más ni menos.
  • VAN negativo: destruye valor. Te iría mejor con la alternativa que usaste como tasa de descuento.

Fíjate en un matiz importante: un VAN negativo no significa que pierdas dinero. Significa que ganas menos de lo que le exiges a tu dinero.

La TIR

La Tasa Interna de Retorno es la tasa de descuento que hace el VAN exactamente cero. Dicho de otro modo: la rentabilidad anual que produce el proyecto por sí mismo.

Su virtud es que se lee como un porcentaje y se compara de forma inmediata con cualquier otra alternativa: si tu proyecto tiene una TIR del 12 % y tu coste de oportunidad es del 8 %, lo bate.

Su límite es que ignora el tamaño. Una TIR del 40 % sobre 1.000 € suena mejor que un 12 % sobre 500.000 €, pero la segunda crea muchísima más riqueza. Por eso, cuando ambos criterios se contradicen, manda el VAN.

Un ejemplo resuelto

Inversión de 50.000 € con flujos crecientes de 12.000, 14.000, 16.000, 18.000 y 20.000 € durante cinco años, con una tasa de descuento del 8 %.

Sin descontar, el proyecto devuelve 80.000 € sobre una inversión de 50.000: parece un negocio redondo. Pero al traer esos flujos a euros de hoy, los de los últimos años pierden bastante peso, y el resultado real es sensiblemente menor que esos 30.000 € aparentes.

La tabla de flujos que aparece junto al resultado enseña justo eso: cuánto vale hoy cada euro que cobrarás en el futuro, y en qué año el acumulado pasa de negativo a positivo.

El plazo de recuperación, y por qué el descontado es el bueno

El plazo de recuperación simple cuenta cuándo la suma de flujos iguala la inversión. Es intuitivo pero engañoso, porque trata igual un euro del año uno y uno del año diez.

El plazo descontado hace lo mismo con los flujos ya traídos a valor presente, y siempre da un resultado mayor. Es el realista de los dos, y el que conviene mirar si te preocupa cuánto tiempo estará tu dinero comprometido.

Errores comunes

  • Usar una tasa de descuento demasiado baja: infla el VAN y hace que casi cualquier proyecto parezca bueno. Si dudas, sé exigente.
  • Ser optimista con los flujos lejanos: son los más inciertos y, paradójicamente, los que más se suelen inflar. Al descontarlos pesan menos, pero un error grande sigue moviendo el resultado.
  • Olvidar el valor residual: si al final del proyecto queda algo vendible (un local, una máquina), es un flujo más del último año.
  • Mezclar bruto y neto: si los flujos van después de impuestos, la tasa debe ser coherente con ellos.
  • Incluir costes ya pagados: lo que ya gastaste y no vas a recuperar no debe entrar en la decisión de seguir o no. Solo cuentan los flujos futuros.

Preguntas frecuentes

¿Qué tasa de descuento debo usar?

La rentabilidad que exiges a tu dinero, es decir, lo que dejarías de ganar en la mejor alternativa de riesgo comparable. Para un particular puede ser lo que rendiría su cartera; para una empresa suele ser su coste medio ponderado de capital. No hay una cifra universal: lo útil es probar dos o tres tasas y ver si la decisión cambia.

¿Qué pasa si el VAN y la TIR se contradicen?

Ocurre al comparar proyectos de tamaño o duración muy distintos. Cuando hay conflicto, el criterio del VAN es el que manda: mide valor creado en euros, mientras que la TIR es un porcentaje que ignora la escala. Un 40 % sobre 1.000 € crea menos riqueza que un 12 % sobre 500.000 €.

¿Por qué a veces no aparece la TIR?

Porque puede no existir una solución única. Si la serie de flujos cambia de signo varias veces, la ecuación puede tener varias raíces o ninguna en el intervalo de búsqueda. En esos casos el VAN sigue siendo perfectamente válido y es el criterio al que hay que atender.

¿Sirve para valorar la compra de un piso para alquilar?

Sí, y es uno de sus usos más naturales. La inversión inicial serían la entrada más los gastos de compraventa, los flujos anuales el alquiler neto de gastos e impuestos, y en el último año conviene añadir el valor estimado de venta del inmueble. Ese último flujo suele dominar el resultado, así que merece la pena ser conservador con él.

¿Los flujos van antes o después de impuestos?

Deben ir después de impuestos para que el resultado sea realista, y la tasa de descuento debe estar expresada en términos coherentes con ellos. Mezclar flujos brutos con una tasa neta es uno de los errores que más distorsionan el análisis.

¿Qué es el índice de rentabilidad?

Es el valor actual de los flujos dividido entre la inversión inicial. Si es mayor que 1, el proyecto crea valor; si es menor, lo destruye. Resulta especialmente útil cuando el capital disponible es limitado y hay que priorizar entre varios proyectos, porque mide valor creado por euro invertido.

Método:el VAN se calcula descontando cada flujo a la tasa indicada, y la TIR se resuelve numéricamente por bisección en el intervalo del −99,99 % al 1.000 % anual. Se ha elegido bisección en lugar de Newton-Raphson porque converge de forma fiable con series de flujos irregulares; cuando no existe cambio de signo en el intervalo, se informa de que la TIR no está definida en lugar de devolver un valor arbitrario. Herramienta orientativa, no constituye asesoramiento de inversión.