Calculadora de Fondo de Emergencia
Cuánto dinero deberías tener guardado antes de invertir un solo euro, calculado sobre tu gasto real y lo estable que sea tu ingreso, no sobre el «de tres a seis meses» de siempre.
Qué calcula esta calculadora de fondo de emergencia
Cuántos meses de gasto deberías tener guardados y en cuánto se traduce eso en euros, a partir de tu gasto real y de lo estable que sea tu ingreso. No devuelve el «de tres a seis meses» de siempre: parte de tu situación laboral concreta y va sumando o restando meses según los factores que de verdad cambian el riesgo, y te enseña esa cuenta abierta para que puedas discutirla.
Por qué el suelo son tres meses
No es un número redondo elegido al azar. La prestación contributiva por desempleo más corta que existe en España dura 120 días —cuatro meses— y exige haber cotizado al menos 360 días en los seis años anteriores, según la escala del artículo 269 de la Ley General de la Seguridad Social. Quien no llega a ese mínimo, o quien cotiza como autónomo sin cobertura por cese de actividad, no tiene ese suelo debajo.
Y aun teniéndolo, la prestación no reemplaza tu sueldo: son el 70 % de la base reguladora los primeros 180 días y el 60 % a partir de ahí, con un tope del 175 % del IPREM (200 % con un hijo a cargo, 225 % con dos o más). Para un sueldo medio-alto ese tope recorta bastante más de lo que la gente espera. El fondo cubre justo ese hueco.
Cómo se construye tu objetivo
Se parte de un número de meses según la estabilidad de tu ingreso principal y se ajusta:
- Punto de partida: 3 meses para empleo público fijo, 4 para indefinido privado, 6 para temporal o fijo discontinuo y 8 para autónomo o ingresos variables. La distancia entre el primero y el último no es arbitraria: mide cuánto tarda de media en reponerse el ingreso y cuánta red pública hay.
- Número de ingresos en casa: con dos sueldos se resta un mes, con uno solo se suma. Perder los dos a la vez es raro; depender de uno solo multiplica el impacto de perderlo.
- Personas a tu cargo: hasta dos meses más. No porque gasten más —eso ya está en el gasto mensual—, sino porque su gasto es rígido: hay muchas menos partidas que puedas recortar de un mes para otro.
- Peso de las cuotas de deuda: si superan un tercio del gasto, un mes más. Una cuota no se negocia ni se reduce en una crisis, así que tu margen de maniobra es menor.
Es una heurística, no una norma ni un consenso técnico: por eso la calculadora te enseña cada ajuste por separado en vez de escupir un número sin explicación. Si crees que alguno no aplica a tu caso, ya sabes cuántos meses restarle.
Un ejemplo resuelto
Una diseñadora autónoma con 1.400 € de gastos imprescindibles, 600 € de hipoteca, único ingreso del hogar y dos hijos a cargo. El gasto mensual a cubrir son 2.000 €.
El cálculo parte de 8 meses por ser autónoma, suma 1 por sostener sola el hogar y 2 por los hijos: 11 meses, es decir 22.000 €. Con 5.000 € ya ahorrados cubre 2,5 meses, y apartando 300 € al mes tardaría unos 57 meses en completarlo. Ese resultado, incómodo, es información: o baja el objetivo reduciendo gasto fijo, o sube la aportación, o asume conscientemente vivir con menos colchón del recomendable. Las tres son decisiones legítimas; lo que no lo es es no saber en cuál de las tres estás.
Errores comunes
- Calcularlo sobre el sueldo, no sobre el gasto. El fondo cubre lo que gastas, no lo que ingresas. Quien ahorra el 40 % de su sueldo necesita un fondo mucho más pequeño de lo que su nómina sugiere.
- Invertirlo para que «no pierda con la inflación». El fondo no es una inversión, es un seguro. Su rentabilidad es no tener que vender en el peor momento ni financiarse al 20 %.
- Tenerlo en la misma cuenta del día a día. Si está mezclado con el gasto corriente, se gasta. Una cuenta separada, en otra entidad si hace falta, resuelve el problema sin fuerza de voluntad.
- No actualizarlo. Una hipoteca nueva, un hijo o una mudanza cambian el gasto mensual y con él el objetivo. Revísalo una vez al año.
- Usarlo para gastos previsibles. El seguro del coche, la ITV o las vacaciones no son emergencias: son gastos anuales que deben ir prorrateados en el presupuesto. Si tiran del fondo cada año, el fondo nunca se llena.
Preguntas frecuentes
¿Tres meses o seis meses? ¿Cuál es la cifra correcta?
Ninguna de las dos por sí sola. El "de tres a seis meses" es un lema divulgativo que ignora la única variable que de verdad importa: cuánto tardarías en reponer tus ingresos y qué red pública tienes debajo. Un funcionario con dos sueldos en casa y sin hijos está razonablemente cubierto con tres meses. Un autónomo que sostiene solo a una familia con hipoteca necesita el triple, porque ni cotiza por desempleo en la mayoría de los casos ni su facturación se recupera en cuatro semanas.
¿Cuento el paro dentro del fondo de emergencia?
No como sustituto, sí como contexto. La prestación contributiva por desempleo cubre el 70 % de tu base reguladora los primeros 180 días y el 60 % después (art. 270.2 de la Ley General de la Seguridad Social), con un tope del 175 % del IPREM. Es decir: cobras menos de lo que cobrabas, y con un techo que deja fuera a cualquier sueldo medio-alto. El fondo cubre esa diferencia y el tiempo posterior.
¿Dónde guardo el dinero del fondo?
En algo con liquidez inmediata y sin riesgo de mercado: cuenta remunerada, depósito a la vista o un fondo monetario de calidad. La regla es que el dinero esté disponible en 24 o 48 horas y que su valor no dependa de cómo haya cerrado la bolsa esa semana. Un fondo indexado no sirve: la emergencia y la caída del mercado tienden a llegar juntas, precisamente porque las crisis destruyen empleo y cotizaciones a la vez.
¿Primero el fondo de emergencia o primero pagar la tarjeta al 22 %?
Un colchón mínimo primero —un mes de gastos—, luego la deuda cara, y después completar el fondo. Sin ningún colchón, el primer imprevisto vuelve a la tarjeta y la deuda nunca baja. Con un mes cubierto, ya tiene sentido volcarse en la deuda al 22 %, porque amortizarla es una rentabilidad garantizada del 22 % que ninguna inversión te da.
¿Y si mi objetivo sale en 20.000 € y no lo veo posible?
El objetivo no es una condición de entrada, es una dirección. Lo relevante es empezar y automatizar la aportación el día que cobras, no esperar a poder llegar de golpe. Además, el objetivo baja si baja tu gasto: cada 100 € que recortas del gasto fijo mensual reducen el fondo objetivo en 600-1.000 € de una sola vez.
¿Incluyo el ocio en los gastos imprescindibles?
No. El fondo cubre el escenario de supervivencia, no el de mantener tu nivel de vida intacto. Si incluyes viajes, restaurantes y suscripciones, el objetivo se infla y se vuelve inalcanzable. Dicho eso, tampoco lo lleves al extremo: un presupuesto de crisis que no contempla ni un céntimo de respiro no se sostiene seis meses.
¿Cuenta el crédito disponible de la tarjeta como fondo de emergencia?
No. Una línea de crédito es deuda futura, no ahorro presente, y las entidades pueden reducirla o cancelarla justo cuando peor estás. Además convierte una emergencia de 2.000 € en una deuda de 2.500 € al 20 %. Es exactamente lo que el fondo existe para evitar.
Fuentes. Duración y cuantía de la prestación contributiva por desempleo: artículos 269 y 270 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015), consultados en el texto consolidado del BOE el 21/08/2026. El número de meses recomendado es una heurística propia, explicada arriba paso a paso, no una recomendación de ningún organismo oficial. Esta herramienta organiza tus propias cifras y no constituye asesoramiento financiero personalizado.
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